domingo, 31 de enero de 2010

No te asustes


No te asustes, si eres el primero en leer esta carta no te asustes. Ya sé que estoy de cuerpo presente y que hace muchos años que no ves un muerto, pero por favor, mantén la calma. Avisa a las autoridades y que ellas procedan a hacer lo que crean conveniente, sólo espero y deseo que hayan pasado más de 48 horas de mi muerte. Es a ti, estimado lector y descubridor de mi cuerpo inerte, a quien quiero dar las correspondientes explicaciones como compensación por el susto que te acabo de dar. El principal motivo de mi suicidio no es otro que mi hartazgo por esta vida y la gran losa que representa el pensar que voy a vivir para siempre. Sé que la mayoría de las personas estáis encantados con los avances científicos, en especial aquellos que son los acusantes de que llevemos cincuenta años sin una sola pérdida humana en todo el planeta. La posibilidad del auto regeneración mediante el autotrasplante de células madre de cualquier órgano o tejido, juntamente con la posibilidad de reactivar cualquier órgano tras 48 horas de su paro, nos ha llevado hasta la muerte de la muerte. Pero yo, a mis 175 años, me he cansado de vivir y no quiero seguir por más tiempo en este mundo. Aquí, estimado lector, a quien ves tumbado sin pulso con casi dos siglos sobre sus espaldas, encontrándome en plenas facultades físicas y mentales, además podría decirse sin miedo a faltar a la verdad que en mejores facultades que cuando tenía 80 años, voy a resucitar a la muerte. No sé qué efectos va a provocar en vosotros, que miedos o que fantasmas va a desenterrar, pero eso ya poco me preocupa. Espero que mi muerte os dé consciencia de la existencia de la parca, y os haga pensar en el poco sentido que tiene la vida eterna. Estoy seguro que me tachareis de egoísta. Vosotros, que no permitís más nacimientos. Vosotros, que estáis viviendo la vida de vuestros nietos y como vampiros chupáis la sangre de las futuras generaciones. Precisamente vosotros, diréis que soy egoísta además de cobarde. Ciertamente, buscareis motivos en mi biografía y haberlos haylos. Sí, el hecho de que yo perdiera a mi esposa antes de la revolución genética tiene mucho que ver, nunca me acostumbré a vivir sin ella. Es más, nunca he querido vivir sin ella y sin embargo mi cobardía ha hecho que la sobreviva casi otra vida entera. Pero qué más da, cuáles sean mis verdaderos motivos, poco ya importa qué es lo que me ha llevado a despertar a la muerte. Lo verdaderamente importante es que no quiero seguir aquí. Estimado amigo, solo una última cosa. A mi ya poco me importa la trascendencia de mi muerte, ni tan siquiera me preocupa la trascendencia de mi vida. Poco me importa lo que a partir de ahora ocurra, pero te dejo en herencia la responsabilidad de su repercusión. Las autoridades esconderán mi muerte, no la contabilizarán, así que tú eres el depositario de hacer que mi acto sea el detonante de que el hombre vuelva a ser hombre. Ahora tú conoces el secreto de cómo saltarse los controles del estoy-vivo que nos obligan a llevar las autoridades. En ti reside que des a conocer como me he suicidado para que mi muerte dé esperanzas a otras personas. No sé quién eres, desconozco que piensas, solo sé que viniendo a morir a este lugar esta vez soy yo quien juega a los dados con la humanidad. Suerte, y disculpa todas las molestias que te voy a ocasionar.
Un saludo: Agapito

sábado, 30 de enero de 2010

El carruaje que tenemos ¿lo cuidamos?

Un día, una voz familiar en el teléfono me dice: Sal a la calle que hay un regalo para ti.
Entusiasmado, salgo a la calle y me encuentro con el regalo.
Y mira por donde es un precioso carruaje, está parado, justo frente a la puerta de mi casa. Es de madera de nogal barnizada, tiene los herrajes de bronce y lámparas de cerámica blanca, todo muy fino, muy elegante, muy "chic". Abro la portezuela de la cabina y subo. Un gran asiento semicircular forrado en pana bordado y unos visillos de encaje blanco le dan un toque de realeza al espacio. Me siento y me doy cuenta que todo está diseñado exclusivamente para mí, está calculado el largo de las piernas, el ancho del asiento, la altura del techo... todo es muy cómodo, y no hay lugar para nadie más.
Entonces miro por la ventana y veo "el paisaje": de un lado el frente de mi casa, del otro el frente de la casa de mi vecino... y digo: "¡Qué bárbaro este regalo!”¡Qué bien, qué bonito...!" Y me quedo un rato disfrutando de esa sensación.
Al rato empiezo a aburrirme; lo que se ve por la ventana es siempre lo mismo, me pregunto: "¿Cuánto tiempo uno puede ver las mismas cosas?" Y empiezo a convencerme de que el regalo que me hicieron no sirve para nada.
Imediatamente me pongo a quejarme en voz alta cuando pasa mi vecino que me dice, como adivinándome: -¿No te das cuenta que a este carruaje le falta algo?
Yo pongo cara de -qué-le-falta- mientras miro las alfombras y el tapizado, le faltan los caballos, me dice antes de que yo llegue a preguntarle, por eso veo siempre lo mismo, pienso, por eso me parece aburrido. Claro, digo yo.
Entonces voy hasta el corralón de al lado de mi calle y le ato dos caballos al carruaje. Me subo otra vez y desde adentro les grito: ¡Eaaaaa!
El paisaje se vuelve maravilloso, extraordinario, cambia permanentemente y eso me sorprende. Sin embargo, al poco tiempo empiezo a sentir cierta vibración en el carruaje y a ver el comienzo de una raja en uno de los laterales.
Son los caballos que me conducen por caminos malísimos, cogen todos los baches, se suben a las aceras, me llevan por caminos peligrosos, me doy cuenta que yo no tengo ningún control de nada; los caballos me arrastran a donde ellos quieren. Al principio, del camino todo era muy bonito, pero al final siento que es muy peligroso.
Comienzo a asustarme y a darme cuenta que esto tampoco sirve, en ese momento veo a mi vecino que pasa por ahí cerca, en su coche. Lo insulto: -¡Qué me hiciste tío!, me grita:-¡Te falta el cochero!-¡Ah! - digo yo.
Con gran dificultad y con su ayuda, freno los caballos y decido contratar un cochero. A los pocos días asume sus funciones. Es un hombre formal y circunspecto con cara de poco humor y mucho conocimiento. Me parece que ahora sí estoy preparado para disfrutar verdaderamente del regalo que me hicieron. Me subo, me acomodo, asomo la cabeza y le indico al cochero a dónde ir. Él conduce, él controla la situación, él decide la velocidad adecuada y elige la mejor ruta. Yo..., Yo disfruto del viaje.
¿Por qué cuento esta alegoría?
Hemos nacido, salido de nuestros padres y nos hemos encontrado con un regalo: nuestro cuerpo.
A poco de nacer nuestro cuerpo registró un deseo, una necesidad, un requerimiento instintivo, y se movió. Este carruaje no serviría para nada si no tuviera caballos; ellos son los deseos, las necesidades, lo que sentimos, los afectos, etc.
Todo va bien durante un tiempo, pero en algún momento empezamos a darnos cuenta que estos deseos nos llegan por caminos un poco arriesgados y a veces peligrosos, y entonces tenemos necesidad de sofrenarlos. Aquí es donde aparece la figura del cochero: nuestra cabeza, nuestro intelecto, nuestra capacidad de pensar racionalmente.
El cochero sirve para evaluar el camino, la ruta. Pero quienes realmente tiran del carruaje son tus caballos.
No dejes que el cochero los descuide. Tienen que ser alimentados y protegidos, porque... ¿qué harías sin los caballos? ¿Qué sería de ti si fueras solamente cuerpo y cerebro? Si no tuvieras ningún deseo, ¿cómo sería la vida? Sería como la de esa gente que va por el mundo sin contacto con sus emociones, dejando que solamente su cerebro empuje el carruaje. Obviamente tampoco puedes descuidar el carruaje, porque tiene que durar todo el trayecto. Y esto implicará reparar, cuidar, afinar lo que sea necesario para su mantenimiento. Si nadie lo cuida, el carruaje se rompe, y si se rompe se acabó el viaje..."
Hagamos que nuestros deseos sean bien dirigidos por un buen cochero dentro de un excelente carruaje.
Un saludo: Agapito

sábado, 23 de enero de 2010

Reflexionando


“Solo contemplando el misterio del verbo encantado, el hombre puede encontrar las respuestas a las grandes interrogativas de la existencia humana y descubrir la verdad sobre su propia identidad” Ahí es ná, si estas palabras hubieran sido pronunciadas por.., no sé, nuestro vecino de al lado, el tendero de la esquina, Maruja, la del quinto que es muy devota y muy religiosa, pero hete ahí que nada más y nada menos fueron pronunciadas por el: Papa Benedicto XVI con motivo del año nuevo, el pasado 1 de Enero del 2010, es decir que el meollo del asunto es que las pronuncio el líder mundial de la Iglesia más influyente en Occidente y en buena parte de la humanidad en general.
Estas reflexiones me vienen a la pluma o mejor dicho a las teclas del ordenador, porque pienso lo siguiente: cuando al humano le hace falta razón (sesera, decía mi padre, señalándome con el dedo índice de su mano derecha esa parte del cuerpo que los humanos usamos poco); conocimiento y reflexión, todo lo convierte en magia, superchería, encantamientos y demás bisutería de la cual están plagadas las religiones y especialmente esta que este Señor lidera muy sugeneris.
Hace ya bastantes años –al parecer, desde que me nació la razón y la conciencia y gracias a Dios fue a temprana edad–, me encontré hurgando y buscando en lo que llamamos fe, creo, si estoy seguro, que soy un hombre de fe, pero saben, soy un hombre de fe…basada en la razón, después de mi larga experiencia en la vida, no creo en sermones católicos, cristianos ni de otro tipo de índole religiosa. De aquí entonces que buscando y hurgando en mi muy personal conocimiento, trato de encontrar y renovar mi fe todo el tiempo.
Leí una vez unas palabras de Antonio Machado que decían: “el catolicismo nos hace pasivos”. Pasivos, contemplativos dijo el Papa; de aquí entonces que el catolicismo lleva lustros inoculándose a sí mismos las células madres de su propio aniquilamiento. De aquí entonces que otros grupos religiosos también denominados cristianos están ganando terreno y pescan seres humanos que antes iban a templos católicos
Me viene a la mente aquel viejo refrán que retrata a los católicos de cuerpo entero: “Suerte te de Dios, porque el saber no te dice nada.” Amén.
Un saludo

jueves, 14 de enero de 2010

Los arboles, que importancia tienen

Los árboles nos proporcionan múltiples beneficios, entre los que destacaría la producción de oxígeno, la absorción de CO2, retienen y enriquecen el suelo con sus raíces, favorecen la lluvia, nos dan sombra en verano, son elementos fundamentales que garantizan la armonía y la belleza de los paisajes, inspiran a los poetas y, sobre todo, nos enseñan que existe otra estrategia vital distinta de la velocidad y la prisa, que consiste en la quietud, el sosiego y el equilibrio.
Pero quizá lo más importante es que los árboles extienden sus ramas para que en ellas se posen los pájaros y por ellas trepen los niños. Mary Swan escribió una novela titulada “The boys in the trees” y una preciosa canción de Carly Simon lleva ese mismo título. Existe también un movimiento de mujeres indias conservacionistas que se abrazan a los árboles, pues consideran que son el hogar del alma y una escuela de la vida en la que podemos crecer y madurar en todas las esferas, en mis años de juventud asistí varios veranos a aquellos campamentos que se efectuaban en este país subvencionados por el régimen, y de verdad que aprendí a querer a los arboles, recuerdo juegos con los ojos vendados, abrazando como las mujeres indias nos decían, después nos llevaban a otro lugar nos destapaban los ojos, y era una gozada ver como descubríamos el árbol al cual habíamos estado abrazados.
Miguel de Unamuno escribió: “hubo árboles antes de que hubiera libros, y acaso cuando acaben los libros continúen los árboles; y tal vez llegue la humanidad a un grado de cultura tal que no necesite ya de libros, pero siempre necesitará de árboles”, situación a la cual estamos a punto de llegar con el descubrimiento de los llamados libros electrónicos. Si existe futuro, me gusta imaginar a la humanidad como un árbol con todas esas raíces y ramas que se han desarrollado al fin en armonía y equilibrio, es difícil, pero no imposible, depende en gran medida de nosotros.
Los niños no han leído a Mary Swan ni a Unamuno, ni han escuchado la canción de Carly Simon, ni saben de la existencia del movimiento conservacionista de Bandana Shiva, ni conocen lo que pienso, pero se suben a los árboles porque intuyen todo ello y porque saben cosas que no necesitan haberlas aprendido.
Entre otro este es uno de los objetivos que quiere desarrollar, este nuevo movimiento social surgido en nuestro pueblo llamado ELECTORES, ser como un gran árbol, que proporcione beneficios a los vecinos de Alhaurín de la Torre, que enseñe y demuestre que existe otra forma de hacer las cosas, de verdad es un proyecto ilusionante, y merece la pena, apoyarlo.
Un saludo
Agapito

miércoles, 13 de enero de 2010

UNA FORMA DE SER QUE CAMBIO

Como hemos cambiado las personas en general y los malagueños en particular, nuestra forma de ser y actuar.
Donde los cambios han resultado más espectaculares ha sido en el propio sentido que los malagueños de mitad de los años cuarenta del siglo pasado daban a cada existencia. Se vivía para otras cosas y otros distintos eran los fundamentos de la filosofía urbana, que no la existencial.
Por ejemplo, se creía en cosas y había ilusión por las cosas menudas. Una pequeña fiesta se amenizaba con el jazz-band (aquí el “yamba”), en un patio de vecinos, con dos bombillas de 60 vatios y energía de 120 voltios de la hidroeléctrica del chorro, podría constituir la razón para vivir ilusionadamente toda una semana y durante los simples preparativos de la misma.
Aquellos patios emporlaos (de porla, del cemento procedente de Portland) eran, durante la fiesta del jazz-band, todo un lujo. El pasodoble, la mazurca, el pasacalle, el chotis, el tango y cuando le llego el turno al slow,la samba y el bolero, fue la leche, que sonidos, con trompetas, con agudos, acordeón, saxo.
Y los jóvenes bailones de entonces, aquellos que necesitaban todo el patio para danzar con su pareja, como la asían por la cintura y giraban y giraban. ¿ Se puede entender esto hoy en una discoteca?
Como ha cambiado todo, ¿se acuerdan del luto? Como se ha cambiado en este aspecto, la forma que se tenia en vestir de luto, las viudas con luto riguroso, se cubrían la cabeza con la llamada “pena”, una especie de manto de crespón negro sujeto la cabello con alfileres, incluso a las niñas se les vestía de luto. En una ocasión allá por principios de los 70 del siglo pasado, conocí a una mujer del pueblo de aquí de Alhaurín que tendría entonces más de 50 años y me comentaba que había estado prácticamente toda su vida vestida de luto, primero se habían muertos sus abuelos siendo una niña, y sus padres la habían vestido de luto como era costumbre, después seguidamente antes de pasar 2 años seguidos tuvieron la desgracia de morir sus padres tíos etc., total que nunca más se quito el luto, incluso a su boda fue vestida de negro, curioso verdad, en definitiva en aquellos años una niña sin padre tenía que demostrar públicamente su condición de huérfana.
Los hombres eran más discretos, recuerdo a mi padre y tíos cuando murieron mis abuelos con un traje oscuro y un brazalete como los que se ponen los capitanes de los equipos de futbol en los partidos, pero negro sobre la manga de su americana.
Viendo todo esto hoy en la distancia, verdad que sería impensable esa forma de actuar hoy.
Un saludo
Agapito

viernes, 8 de enero de 2010

No le tengamos miedo a la verdad

La mente y el corazón del hombre están hechos para la verdad: la verdad en las realidades naturales y sobrenaturales, la verdad en la conducta personal y en la vida colectiva, etc.
Pero es bien penoso que muchos hombres -y todavía más, también muchos de aquellos que se autodenominan cristianos- actúen bajo el complejo del miedo a la verdad. Miedo a la verdad en la vida interior, tratando de esquivar sus exigencias con evasivas y sutilezas. Miedo a la verdad en el seno de la familia, en la relación de esposa y esposo, en la educación de los hijos. Miedo a la verdad en la vida social: en las relaciones contractuales, en el cumplimiento de los deberes fiscales, en la contabilidad.
Pero nadie, puede dejarse vencer del miedo a la verdad. A la verdad histórica con los errores y las culpas que se hubieran cometido a lo largo de los siglos, a la verdad reciente, a la verdad de cada día.
Algunos dicen que hay dos verdades e incluso se pelean por ella pero no, no hay dos verdades, una verdad científica y otra verdad que algunos llaman religiosa, sino una única verdad que debe latir en el corazón de los hombres y mujeres del planeta en cada acción que tomemos o hagamos. Las personas debemos luchar contra las distintas formas de mentira y de inautenticidad tanto en la vida privada, como en la vida pública, incluso, contra aquellas formas de propaganda que deforman la verdad, y hay tantas formas de propaganda, impuesta aquí en nuestro pueblo, que tienen como objetivo desvirtuar la verdad. Por lo tanto no impongamos nuestra pequeña verdad a los demás, sino la verdad a secas, la verdad objetiva que se forma trabajosamente en un clima de libertad y de limpia comunicación de ideas y de sentimientos.
En suma, todas las personas de buena voluntad deben hacer un generoso esfuerzo para vencer ese complejo de miedo a la verdad. Miedo que solo se supera con la vivencia a fondo de la confianza recíproca, de la libertad respetuosa y, en suma, del cumplimiento de las exigencias de la justicia y del respeto.
Un saludo
Agapito

jueves, 7 de enero de 2010

Loque usted tiene es cancer VII

La quimioterapia o modalidad terapéutica empleada en el tratamiento del cáncer, tiene entre sus objetivos principales destruir las células tumorales, con el fin de reducir la enfermedad, para lograr este objetivo se emplea una gran cantidad de fármacos, estos fármacos llegan a los tejidos del organismos y allí ejercen su acción, y lo malo es que afectan a células malignas o cancerosas y también a las sanas, la repercusión que tienen sobre las células sanas es la que hace que aparezcan los síntomas que en la mayoría de ocasiones son muy, pero que muy desagradables.
Aquellas personas que lean esto y se hayan tenido que enfrentar a un tratamiento de estos sabe lo desagradable que es pasar un tratamiento de quimioterapia, pero bueno mientras no se conozca otra cosa no hay más remedio que enfrentarnos a él si nos visita esa cosa tan horrible llamada cáncer.
Aquí me tienen preparado para la quimio el primer día de tratamiento no me fue muy mal, llego al hospital, me sacan sangre para analizarla, y después de esperar unos minutos me llaman y me piden firmar un montón de documentos que son mi consentimiento para permitir que me hagan lo que me van a hacer, es decir someterme a un tratamiento experimental, con el objetivo de si ha quedado algún residuo de células cancerígenas o algunas están predispuestas a salir de nuevo el tratamiento pueda impedirlo, y hacer un exhaustivo estudio de las reacciones al tratamiento de mi cuerpo. Por fin me llevan a una cama y me enchufan una bolsa de plástico en una cánula y a la vena, como ya dije no me fue mal en principio, pero al cabo de unas horas, o mejor el día después, la reacción de mi cuerpo fue terrible, vómitos diarreas, pérdida del apetito etc.
Pueden imaginarse la reacción de mi cuerpo después de cada sesión de quimio, me quedaba para el arrastre, podría contar cientos de anécdotas que me pasaron durante todo el tiempo que duro la quimioterapia, pero no es de recibo contarlo aquí, pero, le puedo decir que el pelo no se me callo, pero diarreas y vómitos eran una constante diaria, así como pérdida de apetito etc.
Llegue a odiar tanto el día que tenía que enfrentarme a la quimio que ya la noche anterior, me ponía malísimo con vómitos etc. y un día después de varios meses que esperaba para el tratamiento, tome la determinación de decir hasta aquí llego, y me marche del hospital, imagínense los enfermeros siguiéndome por los pasillos, llamándome y yo corriendo prácticamente para la puerta.
Termine la quimio, y el médico no tuvo más remedio que aceptar mi resolución, así que aquí me tienen desde entonces con mis revisiones periódicas, en Inglaterra, ya voy una vez al año a ver a mi oncólogo el doctor Harper un fenómeno, pues parece que ha dado en el clavo con el tratamiento que me han aplicado, y ahora empiezo a ver al oncólogo en España, recomendado por mi médico de familia, a ver qué me dice, hoy tengo cita con él, ya les cuento.
Un saludo
Agapito

lunes, 4 de enero de 2010

Feliz Hipocresía

Acumulo muchos defectos probablemente demasiados, pero saben una cosa, pienso que la hipocresía no se cuenta entre ellos.
En muchos idiomas un hipócrita es alguien que esconde sus intenciones y su verdadera personalidad. Dice Antonio Machado que “el hombre solo es rico en hipocresía. En sus diez mil disfraces para engañar confía; y con la doble llave que guarda su mansión para la ajena hace ganzúa de ladrón”, y dice Moliere que “la hipocresía es el colmo de todas las maldades”.
En definitiva la hipocresía es fingir sentimientos por lo tanto es una de las muchas formas que adopta la mentira.
Hay tantos casos de personajes y grupos hipócritas en la historia de la humanidad, que podríamos estar mucho tiempo escribiendo sobre ellos, desde los fariseos de los tiempos bíblicos a los cuales se les menciona como personajes siniestros e hipócritas que utilizaban su supuesta relación con dios como objeto de vanagloria personal, hasta nuestros días que podríamos mencionar a tantos que mejor no citar nombres que probablemente nos vienen a la mente.
Estos días en el mundo civilizado-cristiano (incluido los no creyentes), se llena de buenos deseos, como el anterior y el anterior del anterior, pero saben… solo serán eso, deseos.
En estos días en el mundo hay más de cuarenta conflictos armados. Más allá de Oriente próximo, Irak o Afganistán, hay muchos otros sitios en los cuales se está pasando por alto y pisoteando el derecho internacional, se están raptando personas se están usando niños como soldados y mercancía de cambio, hay un excelente poeta llamado Heinrich Heine que en uno de sus poemas expresa muy bien la hipocresía cuando dice:”en público predican agua, a escondidas toman vino”. En definitiva nadie puede predicar lo que hace, si no solamente lo que debiera hacerse.
En estos días de fiesta e he estado releyendo tres sombreros de copas de Miguel Miura, que es una interesante critica a la sociedad española de la mitad del siglo pasado, que demuestran lo hipócrita del modo de vida “honorable”, de algunos.
Me hago esta personal reflexión pensando en esos días quizás a algunos habría que felicitarlos en vez de con feliz navidad diciéndoles, feliz hipocresía.
Saben que la oenegé internacional Oxfam otorga medallas a la hipocresía, y a la UE ya le ha otorgado mas de una
Por lo tanto, no seamos hipócritas y deseemos realmente lo que queramos para los demás, sino nos haremos merecedores de una medalla a la hipocresía.
Yo por lo pronto deseo a todos, una Feliz hipocresía.
Con todos los respetos
Agapito

domingo, 3 de enero de 2010

LO QUE USTED TIENE ES CANCER VI

Escribo esta entrada porque he visto un video en la web, que me ha hecho pensar y lo pongo al final de mis reflexiones, no dejen de verlo y leer los subtitulos si no entienden ingles,y veran que interesante es lo que dice:
Quimioterapia, aquellos que han sufrido este tratamiento saben de que hablo, es en algunos ocasiones es lo más desagradable que le puede pasar a uno en esta vida, si no fuera, porque nos mentalizamos aquellos que nos sometemos a ella, pensando que va a ayudarnos a superar ese cosa tan nefasta que es el cáncer, sería lo más horrible que nos puede pasar en esta vida, el someternos a un tratamiento de quimioterapia.
Ya va para seis años que me diagnosticaron el cáncer de páncreas, y tengo que concordar que la quimioterapia ha sido en mi caso como dice el dicho” mano de santo”, lamentablemente no es así en cada caso, recientemente falleció un buen amigo de la juventud, que lo ha pasado bastante mal y en su caso la quimio no le ha resuelto el problema, aunque tengo que decir que esto no significa que me lo ha resuelto a mí de una manera definitiva, pues todavía no sé lo que me deparara el futuro, cercano, ya que el mas o menos lejano, nos depara a todos lo mismo, de eso no tengan la menor duda.
Conoces el dicho ¿“nunca hay mal que por bien no venga”?. Pero hay situaciones en la vida que te dan la oportunidad de ver las cosas desde un punto de vista diferente. Aquellos que igual que yo, nos hemos dado por jodidos, debido a una enfermedad o situación verdaderamente difícil, vemos este video de los Monty Python, desde una perspectiva diferente, mientras esperamos crucificados al sol dejarla, procuramos mirar su lado brillante.

Contare con detalle lo de la quimio en mi siguiente entrega.
Un saludo
Agapito

viernes, 1 de enero de 2010

Lo que usted tiene es cancer V

Sigo aquí en este mañana de primero de año del 2010, describiendo que paso después de mi operación.
Al despertad de la operación pensaba, que me estaban matando o algo por el estilo, pues me veo con la boca abierta, un tubo metido dentro que me dificultaba hablar e indudablemente respirar y con mis manos enchufadas, a sendos macarrones de plástico a su vez enchufados a unas botellas de sueros, pueden hacerse una idea, me empiezo a mover para intentar quitarme, el tubo de la boca, pues me asfixiaba, inmediatamente veo una cara de un auxiliar de enfermería, encima mía, que trata de explicarme que esté tranquilo, que no me pasa nada, que respire me dice,( Breathe easy, me dice en ingles, pero bueno yo intentaba decirle que tengo algo en la boca y que no puedo respirar, (what is in your mouth to help breathe properly,), me decía él, hasta que pude darme cuenta que lo que tenía en la boca eran los tubos conectados a una maquina que me ayudaba a respirar, y entonces trate de tranquilizarme, y note que yo no tenía que respirar que la maquina lo hacía por mí, y me dije, chunga a tenido que estar la cosa, para que me ponga esto.
Y efectivamente según me contaron no me fui pa el otro barrio, porque alguien o algo no quiso, así que me dije bueno, sigo aquí, me dan otra oportunidad por el momento.
Después de unos días en la UVI y después unas semanas de recuperación bastantes duras, y una raja en la barriga que me la cruza entera, de nuevo en la calle, pero esta vez para prepararme para algo que es quizás la parte más dura que tiene el sufrir un cáncer, el tratamiento de quimioterapia, lo que me deparo el tratamiento y las cosillas que me pasaron fueron determinante, para tomar una decisión, que me dije a mi mismo seria crucial, para el resto de mi vida.
En mi siguiente entrega les cuento un poco de la quimioterapia.
Un saludo
Agapito