domingo, 20 de febrero de 2022

LA DESBANDÁ

 LA DESBANDÁ

 

  


…] A 16 kilómetros de Almeria mis sueños se vieron interrumpidos por una extraña procesión. Miré detenidamente por el parabrisas, y vi, ¿Campesinos?, Si, pero al acercarnos y mirarlos de cerca, ya no eran simples campesinos trajinando laboriosamente con sus asnos.

[…] Se aproximaba a nosotros un hombre que llevaba un burro cogido de una cuerda, arrastrando los pies, cabeceando, con un niño atado a la espalda, en un mantón. 

Al burro lo coronaban un colchón, ollas y sartenes, un par de botas, mantas, una jarra de agua. Un niño se colgaba del rabo del asno. Detrás, iba una mujer con un crío en brazos, y tras ella un anciano renqueante con un bastón, arrastrando a otro niño de la mano.

     Los refugiados adelantaron el coche aparentemente sin verlo. Caminaban lenta y pesadamente, agotados, con los pies arrastrando el duro asfalto, sus espaldas caídas como si alguien las empujara hacia adelante, sus bocas colgando abiertas, la mirada en blanco, un síntoma inconsciente del agotamiento absoluto.

      Un poco más abajo, siguiendo la carretera, un grupo de gente tupía la curva. Eran como dolientes detrás del coche fúnebre. Los hombres se tambaleaban bajo anchos sombreros, las mujeres iban tras sus huellas titubeando, con sus tradicionales capas oscuras de algodón, los niños llevaban únicamente calzones o braguitas, sus cuerpos semidesnudos calientes bajo el sol.

     […] El segundo grupo se topó con nosotros y sentí una punzada de piedad, enfado, impaciencia. Girábamos, ya cada vuelta de curva había más y más refugiados.

Al principio afluían en grupos dispersos, luego a intervalos frecuentes, separados por un centenar de metros, después de cincuenta, y más tarde pisándose los talones unos a otros: una delgada línea fluyendo sin interrupción a los largo de la cuneta, el sol ardiente arriba, y abajo…, el mar.

     Había familias enteras caminando juntas, acarreando unas pocas pertenencias elementales: hombres y mujeres que parecían caminar solos, moviéndose si elección al ritmo marcado por otros; niños de rostro de rostro cansado y perplejo, pasando de mano en mano.

     Daban  la impresión de haber surgido de la tierra. Eran como sombras de ninguna parte hacia ninguna parte.

[…] Los había de todas las edades, pero sus rostros estaban demacrados con idéntica fatiga. Corrían a manadas junto a nuestro camión, sin expresión, una chica joven, una abuela  arrastrándose junto a dos hombres, los pies descalzos chorreando sangre, una mujer embarazada sosteniéndose la barriga, los ojos enormes aterrados.

Paramos el coche. Salí y me paré en el centro de la carretera. ¿ De donde venían?, ¿Hacia donde iban?, ¿Qué había ocurrido?. Me miraban quedamente de soslayo. No tenían fuerzas para continuar, pero temían detenerse. Los fascistas iban tras ellos dijeron. ¿Málaga? Si, eran de Málaga, Málaga había caído, la ciudad había sido desangrada y todo aquel capaz de caminar había huido por la carretera.

Si venían de Málaga llevaban por lo menos cinco días con sus cinco noches caminando, ¿Era posible?.

Norman Bethune.

NUNCA MÁS.





viernes, 4 de febrero de 2022

Soñando en tiempos de pandemia

 SOÑANDO EN TIEMPOS DE COVID

Me despertó un grito proveniente del fondo de la sala, me incorpore en la cama y me percaté que me encontraba en una gran sala, de dimensiones enormes, la cual se encontraba llena de camas alineadas unas al lado de la otras, todas ellas ocupadas por personas enfermas, frente a mi cama se encontraba una joven de cabellera pelirroja, y exuberantes pechos, totalmente vestida de blanco y sus facciones me parecieron angelicales, al ver que me había despertado, me miro sonriendo y exclamó en voz alta, ‘ha vuelto’, inmediatamente aparecieron otras jóvenes muy parecidas todas muy bellas, y se alinearon a ambos extremos de la cama en la cual yo me encontraba postrado.

Balbuceando acerté a decir:donde estoy?, pensaba que me había muerto y me encontraba en el cielo.

La joven del pelo cobrizo me cogió la mano y dirigiéndose a mi de forma cariñosa me dijo, ya paso el peligro don José, pensé para mi han cogido el primer nombre de mi DNI, pues aunque mi nombre completo es José Miguel, el que siempre utilizo y todos aquellas personas que me conocen utilizan el 2º Miguel.

En ese instante me di cuenta que me encontraba en la sala de un hospital, pero me sorprendió, pues ya hacía mucho tiempo que las habitaciones de los hospitales habían cambiado, lo normal es que hubiera 3 o 4 enfermas por habitación, pero madre mía volví a observar la sala y allí habría por menos 300 o 400 camas todas ellas ocupadas por personas enfermas, muchas de ellas quejándose ostensiblemente, y en la mayoría de ellas una enfermera a los pies o al lado de las personas enfermas.

Me sorprendió de sobremanera ver que en muchas lugares había Personas fumando, dije para mi, …que es esto, que hace esta gente fumando…

En estos pensamientos me encontraba y se acercó un señor con bata blanca me cogió de la mano, tomó mi pulso, me animó a incorporarme, se dirigió a la enfermera y le dijo para mi sorpresa, señorita, dele una copita de coñac, y una aspirina.

Deduje inmediatamente que el señor de bata blanca sería un médico y dirigiéndome a él le dije: Doctor coñac.?, y contestó ensañándose un pequeño folleto:… "Lo mejor para combatir la gripe: coñac Henri Garnier.



De pronto se escucharon unos lamentos enormes provenientes del fondo de aquella enorme sal, y observe en ir y venir de enfermeras y doctores, algunas persona que portaban mascarillas, todas lloraban desconsoladas, le pregunté a la enfermera que me estaba preparando la copita de coñac que le había recomendado el doctor que me diera junto a una aspirina, señora, que ocurre, volviendo su mirada hacia mi me dijo, que ha fallecido Pepe Barranco, yo la miré sorprendido a la vez que extrañado, volvió a mirarme incrédula y repitió, Pepe Barranco Borch, el profesor de piano del Conservatorio, no me diga que no sabe quien es, subí mis hombros en señal de incredulidad y conteste, pues no, le respondí.

Bueno don José parece que de esta se ha escapado, tómese él coñac y la aspirina, y se marchó.

Con asombro e incredulidad giré mi cabeza y el señor que se encontraba en la cama

 justo al lado mío, que también estaba incorporado, comentó vaya suerte que hemos tenido maestro, nos hemos librado de una buena. Lo mire y le pregunté en voz baja pues vi que nos observaban otros enfermas con atención, oiga disculpe, donde estamos?, me miro sorprendido un instante y dijo, en el hospital civil, me contestó y mire ese que viene hay es el mejor doctor de Málaga, gire mi cabeza y vi avanzar por el pasillo un hombre de mediana edad, con bata blanca y enjuta barba, al vernos a mí y mi compañero de la cama de al lado incorporados enfrascados en conversación, se acercó nos miró con una sonrisa y de una manera muy amable, nos dijo, como se encuentran mis enfermos esta mañana. Nos dio mucho ánimo, nos indicó que probablemente nos darían el alta, pues estaba muy necesitados de camas libres, y tras desearnos la bendición de Dios, siguió su marcha saludando y dando ánimos a todo aquel que se encontraba en el camino.

En ese momento me sentí zarandeado fuertemente y oí una voz que decía, Miguel, Miguel, despierte..., di un repullo y me vi sentado en una silla, rodeado de personas en igual situación (sentadas), y otras pasando a nuestro alrededor, inmediatamente recordé donde me encontraba. 

Estaba en el polideportivo de Carranque había ido a vacunarme y después de la vacuna me habían recomendado que esperara sentado aproximadamente 15 minutos por si la vacuna me daba reacción.

Parece que me había dormido y por decirlo de alguna manera me había transportado al año 1918, año que se identifica con el comienzo de la llamada influenza o gripe española, pues recordé que la tarde anterior estuve viendo en la televisión un documental sobre ella.

Octubre 2020

Jose Miguel

 

 

miércoles, 23 de junio de 2021

24 de Junio de 1971 el año en que la inquisición irrumpió en Torremolinos

Son las 8 de la tarde del 24 de junio de 1971, hace un día extraordinario, la calle San Miguel (como de costumbre cada verano), en Torremolinos está de bote en bote, la boutique Redondo en la Avenida Los Manantiales esquina con la carretera Cádiz tiene un trajín de clientes y clientas que no paran, el guardia de la plaza Costa del Sol lleva mas de dos horas soportando el calor en su puesto frente a la calle San Miguel dirigiendo el trafico, Antonio el encargado de la Viña P lo observa preocupado al guardia llama a Miguelín el chico que tienen para hacer los recados, coge una coca cola y le dice llévasela al guardia. 

En esos momentos un grupo de mujeres de mediana edad, muy ruidosas saliendo de la boutique Redondo cruzaron la carretera Cádiz corriendo y se dirigieron a la Boutique Don Miguel, que también estaba de rebajas, Enrique ¨El Madriles¨, que estaba de pie en la entrada del pasaje zacatón, como cada día ya estaba dando publicidad de los bares de copas de la zonas, se quedo observándolas pues le llamo la atención que el policía armada que se encontraba en la puerta ( en temporada de rebajas siempre había un policía armada controlando la cola que se formaba para entrar en la tienda), se cuadro al paso de las señoras y les saludo llevándose su mano al gorro.

Lo que no sabia el Madriles es que a la persona que había saludado el policía de la puerta de La Boutique San Miguel era la esposa del gobernador civil de Málaga Víctor Arroyo, habían venido unas amigas de Madrid y querían conocer Torremolinos. Comieron en casa Frutos en calle San Miguel, se pasearon por la nogalera, tomaron café en el café Central desde allí cruzaron a la boutique Redondo, no le gustaron los bañadores que había y se fueron para la boutique Don Miguel todas riéndose al pasar por delante del VIP y Pedro´s, pues sentado en la terraza vieron a Kirk Douglas junto a una rubia despampanante.

Pasaron delante de Piper´s Club y se pararon en la entrada del Pasaje Begoña.

Les llamo la atención el ver muchos marineros americanos todos riéndose y penetraron en el pasaje, conforme iban caminando dentro del pasaje miraban. asombradas , en la puerta del Blue Note le llamo la atención escuchar las notas de un piano se asomaron y vieron a dos chicas jóvenes muy guapas besándose, en el piano Pia Beck cantaba suavemente una canción parece que dirigida a otra mujer, que inclinada y apoyada en el le sonríe, por las escaleras salían dos jóvenes exageradamente afeminados cogidos de la mano riéndose, uno de ellos el mas joven apoyo su cabeza en el hombro del otro e hizo  una mueca de aprobación, continuaron andando ya estaba anocheciendo y se encendía las luces de neón del pasaje, siguieron andando por el Pasaje y a cada paso que daban se topaban con hombres y mujeres alegres y contentos disfrutando de la tarde noche.

Escandalizadas por lo que ¨vieron¨ salieron huyendo del pasaje, espantadas, pues personas del mismo sexo iban de la mano y se besaban con totan normalidad. Se subieron al coche oficial que les había traído e inmediatamente se fueron hacia Málaga.

La señora del Gobernador nada mas ver a su marido, el gobernador civil de la provincia y Jefe provincial del Movimiento empezó a contarle escandalizada rodo lo que había ¨visto¨,  el gobernador que sabia todo lo que lo relacionado con Torremolinos, ( pues mas de una noche se había escapado con algún embajador para disfrutar del buen ambiente), la escuchaba y como le pondría la cabeza que , ordeno, mando y movilizo a todas las fuerzas de Orden Público disponibles y como no había bastantes autobuses ni

vehículos para transportarlas, movilizó a aquellos camiones grises con toldo,

del cercano Correos con matrícula PMM (Parque Móvil de los Ministerios) que

sirvieron para “amontonar” de cualquier manera a los cientos de detenidos, que aquella noche se hicieron.

Yo venia andando saliendo del Pasaje hacia la carretera cadiz, con un bocadillo de tortilla con atun que había comprado en el japonés al final de calle Cauce para llevárselo a Pepe el Disc Jokey de Piper´s,  cuando vi acercarse las llamadas lecheras y camiones cargados de policías, aligere el paso me cole en las escaleras de Piper´s, Mariano el portero que se encontraba sentado en su mesa junto al Espi al verme tan acalorado y corriendo, me preguntaron que me pasaba, le comente lo que vi y entre rápidamente, el club estaba vacio pues acababa de abrir.

La policía cerro los accesos al pasaje Begoña, el que daba a la carretera Cadiz y el que daba a calle Cauce y por allí ya no podía escapar nadie.

Todos a los camiones. Los gritos y los lamentos eran estremecedores. Y los

grises acallándolos con sus porras. Sin distinción, fuesen gays o simpatizantes

o simples clientes, camareros o trabajadores del Pasaje.. Todos los llevaron hacia la comiseria central en el palacio de la aduana en Málaga.

A partir de ese día ya todo no fue igual en Torremolinos, todo cambió, el sitio donde comenzó el auge del turismo en España ¨Torremolinos¨, a partir del 24 de Junio del 1971, se puso de luto, y El pasaje Begoña aquel lugar en la Memoria de todos los que vivimos nuestra adolescencia en Torremolinos, desapareció.

Hoy 50 años después recordemos su memoria.

 

 

 

 

sábado, 24 de abril de 2021

Los Obispos se ponen de perfil.......

Leo hoy con gran sorpresa en la prensa digital:  Los obispos se ponen de perfil

La iniciativa la lleva a cabo una señora llamada Pilar Gutiérrez de 65 años, hija de un ministro del dictador franco, hasta tal punto es fanática franquista que vive rodeada de animales de compañía y a uno de ellos le llama “caudillo”. Esta catalogado como “la mujer mas franquista de España”.


 Encontramos en las crónicas periodísticas que en este pasado año 2020 se han celebrado en España mas de 50 actos de enaltecimiento del franquismo. Después de leer el articulo podemos llegar a la conclusión de que la ideología franquista sigue muy viva en este país. Así que a nadie debería extrañarle los actos y manifestaciones de un partido totalmente alineado con esta ideología.

Sin duda la jerarquía de la Iglesia Católica es responsable, (así como fue cómplice, y en ocasiones actor activo, de los mas 800.000 muertos de la guerra incivil), de esta línea de pensamiento, pues ya en vida de dictador, se harto de pasearlo bajo palio en todas sus ceremonias religiosas, dándole la categoría de “Santo”.


Han pasado ya cerca de 46 años de la muerte del dictador, este año se cumplen 43 años del fin de la etapa franquista, después de la aprobación de la constitución, que por cierto el partido comunista bolivariano, castrista y chavista la apoyo y los fundadores del PP, solo la mitad de sus 16 diputados. Y podemos decir sin temor a equivocarnos que todavía sigue, pero que muy viva la ideología fascista, y franquista en este país, a los hechos del viernes en la Cadenas Ser me remito.

Sin duda queda mucha pedagogía por hacer, para que llegue el día que en este país el franquismo sea cosa del pasado, de la misma manera que el nazismo en Alemania y el fascismo en Italia, que aunque surja de vez en cuando eso es inevitable, son crepúsculos meramente testimoniales, pero en España, esta enraizado, en la sociedad, y apoyado por miles de nostálgicos incluido el clero católico.Mientras tanto nos toca estar alerta y cuando lleguen periodos electorales, apoyar a opciones claramente democráticas.

Agapito Abril 2020

sábado, 17 de abril de 2021

RECUERDOS DE MI NIÑEZ

 MATIAS: Heroe, Loco o Genio

Existía y andaba por la calles durante mi niñez en Málaga un personaje curioso llamado: Matias Ortega Ruiz, conocido popularmente como: MATIAS.

Recuerdo sus discursos o peroratas, cada vez que iba por la zona de Carreteria, o Pozos Dulces, encontrarme con este hombre un poco desgarbado pero muy pulcro y bien vestido siempre con Chaqueta y pañuelo en el bolsillo de la solapa.

Matias se convirtió en parte integral de la ciudad de Málaga, deambulaba por los barrios y especialmente por la zona del centro de la ciudad, personaje culto y extremadamente educado, aunque en ocaciones era perseguido e increpado por la chiquillería que se paraba a escuchar sus peroratas, el jamas perdía la compostura y cuando esto ocurría daba una sonora pata en el suelo y exclamaba: Y DICE MATIAS

Multitud de anécdotas me viene al recuerdo de cuando me paraba a escucharlo.

En cierta ocasión, una mañana muy fría de invierno y el como siempre iba con su camisa y chaqueta, se encontraba disertando en la zona de Pozos Dulces justo frente al colegio del padre Mondejar y una señora desde un balcón cercáno le grito: Matias no tiene usted frio, el miro hacia donde venia la voz , hizo una pausa y contesto: Para que quiero yo el frio, si no tengo abrigo

En otra ocasión que disertaba y estaba rodeado como era habitual de la chiquillería de la calle, alzo su mirada hacia arriba y observo que los balcones estaba todos llenos de mujeres observando el evento, centro su mirada en una señora y dirigiéndose ha ella como si la conociera de toda la vida mientras se tocaba los botones de la gabardina que portaba, grito: Maria, echeme una aguja para coserme este botón que se me esta cayendo, y seguidamente añadió, pero pínchelo en un bollo para que no se pierda.

 Multitud de anécdotas dejo en la ciudad de Málaga este personaje tan peculiar, reproduzco unas palabras suyas escrita en una carta encontrada entre sus pertenencias en la sala 21 del Hospital Civil de Málaga, (las personas nacidas en el principio de los años 50 del siglo pasado, saben a que me refiero):

" Aquí está el enigma que envuelve mi espíritu, y si las musas no me abandonan un solo dia, vuelvo a repetir aquello del honor que experimento al par de la satisfacion, y el orgullo.
Mas si no estuviera hospitalizado seguramente estaría peor.
Ya es hora de dormir, y duermo.
Al levantarme, desayuno.
Al medio dia, como.
Y a las seis y media de la noche, ceno.
Estaré loco, o quizás lo estoy, ténganse en cuenta mi triste situación, y no se olvide nadie que : " a lo loco, a lo loco, se vive mejor". 

Gustaba de charlar y disertar con lo mas granáo de los personajes malagueños, y especialmente disfrutaba cuando lo invitaban a un paseo en coche de caballos.















Agapito Abril año21

lunes, 7 de diciembre de 2020

 


LA RELIGIÓN ESE GRAN INVENTO 

 

El actual papa Francisco dijo a un periodista italiano: “el Infierno no existe” se desató una polémica de padre y muy señor mío. El debate lo había cerrado en 1999 Juan Pablo II: “El Infierno no es un lugar, sino la situación de quien se aparta de Dios”

Dicen los historiadores, que es algo que suele suceder con los grandes inventos, que los manuales no suelen guardar registro de ellos.

Pues con la religión no iba a ser menos, antes de este fabuloso invento, los habitantes de este extraordinario planeta vivían: preocupados, irritados en ocasiones hasta aterrados, pero una cosa era clara, vivían sin el peso de la culpa.

Las cosas pasaban porque si, y nadie sabia bien porque, su experiencia les decía que la vida era así.

Entonces sin saber como ni cuando, quizás hace miles de años, en la zona de Irán, Irak o siria, de pronto se empezó a creer que, si la cosecha se perdió ese año, que el hijo que tuvo aquella pareja tan buena y simpática era porque algo habrían hecho, de pronto como por arte de magia empezó a aparecer la idea del pecado.

La culpa se invento para que fuera nuestra, nos golpeáramos el pecho y dijéramos: mea culpa, grandísima culpa …, lo malo nos sucedía porque cometíamos errores.

En eso estábamos, pasaban los años, (miles) y apareció el cristianismo, y esta nueva creencia impuso algo sorprendente, el pecado, ahí es ná.

Ahora ya había algo que te indicaba cuando quebrabas las reglas, como todas las religiones existentes hasta entonces, estaban sus lideres, y ellos eran los que te decían lo que dios decía que había que hacer, se te castigaba por ello si quebrantabas las normas y reglas, que tranquilidad.

En ocasiones me pregunto, ¿se viviría mejor, o como hubiera sido la historia, si no existiera o hubiera existido la religión?

Una cosa es muy clara la religión y el uso que los humanos han dado de ella, ha dado lugar al miedo y la manipulación, de estos hechos se han valido las diferentes iglesias especialmente aquellas denominadas cristianas, el objetivo: controlar a sus adeptos, fieles le llaman.

La historia de la humanidad esta llena de personajes y sistemas que han tiranizado al ser humanos, pero de todas las tiranías la peor es la religiosa, mientras unas se limitan a este mundo en el cual vivimos, la tiranía religiosa pretende perseguirnos eternamente.

No significa estos hechos que hay que abandonar toda forma de creencia religiosa, pero si que hay que hacérselo mirar en cuanto a nuestras creencias religiosas, 

Hay cinco grandes grupos religiosos que representan casi al 70% de la población mundial, Budismo, Islam, Hinduismo, Cristianismo y la tradicional china, pero de todas la mas dividida es el cristianismo.

Existen dos grandes grupos, el mayor es el llamado Catolicismo, que a su vez se subdivide en: Romanos, Griegos, Rusos, Coptos, Serbios, Búlgaros, Rumanos, cada grupo con sus reglas y líder.

Después están los denominados Protestantes que surgen tras el cisma de Lutero (1517), estos a su vez se subdividen en multitud de grupos, cada uno con su peculiar forma de interpretar lo que ellos llaman las “Santas” Escrituras.

No se encuentra en mi animo, criticar o desanimar a nadie de que abandonen toda forma de creencia religiosa, pero si animarlos a examinarlas, pero a fondo, no convertirse en fanáticos, hacer autocritica, en definitiva, disfrutar de aquello en lo cual dicen que creen, y a la vez disfrutar de la vida.

 

Un saludo afectuoso 

 

 

 

 

martes, 23 de junio de 2020

Ilustres personajes Malagueños

ISABEL DE OYARZABAL : la Malagueña que se sentó en la ONU

Isabel nace en Málaga, un 14 de Junio del 1878, en la calle Peligros nº 1,  hija de una familia acomodada, su padre Juan Oyarzabal un próspero comerciante andaluz con raíces vascas, estaba casado con Ana Smith, una escocesa protestante veinte años más joven que su marido se educada en un ambiente liberal este tipo de educación será de trascendental importancia no solo en la educación en si misma, sino también un firme apoyo cuando esta decida tomar rumbos poco usuales en una sociedad regida por una dosis de analfabetismo altísima.

 Málaga vive, (como en toda España) una intransigencia religiosa muy marcada, en la que ella no se encontraba todo lo cómada que quisiera. Su propio padre le tenía prohibido leer de la biblioteca familiar autores como Benito Pérez Galdós, Alejandro Dumas u Honoré de Balzac, por considerar su influencia perniciosa para la educación de una joven católica. No es de extrañar pues, que Isabel paladeara sus veranos en el extranjero, en la casa familiar materna de Inglaterra, donde todo se le hacía atractivo. De aquellos veranos guarda el recuerdo de conocer a importantes sufragistas como Eunice Murriá; actores como Henry Irving o a la bailarina rusa Anna Pavlova. Un mundo a todas luces diferente al que vivía durante todo el año en Málaga y que quedará prendido en su memoria para siempre.

 Otro momento importante para la vida de Isabel Oyarzabal es el año 1898. Se había perdido la guerra con Cuba, España estaba en quiebra, sin embargo los que regresaban quebrados eran los soldados que a su llegada al puerto malagueño se encontraban heridos, hambrientos y sin dinero para hacer frente y costear el regreso a sus casas. Isabel entró a formar parte de los grupos de teatro que comenzaron a funcionar con el fin de obtener recursos económicos para hacer frente a las necesidades de estos soldados que se habían convertido en mendigos y  deambulaban por la ciudad. Fue su primera toma de contacto con el mundo del Teatro. De esa época según nos cuenta Matilde Eiroa, le viene el gusto y la afición por él, pero también le nace entonces o ella lo descubre, su conciencia 

El Teatro le conduce también a participar en la compañía de la familia Palencia-Tubau, donde conocerá a su futuro marido Ceferino Palencia Álvarez-Tuba y a participar en el proyecto El Mirlo Blanco que dirigía el cuñado de Azaña, Cipriano Rivas Cheriff en la casa de Pío Baroja, donde este había instalado un teatro de cámara que se podría llamar de ensayo, al ser representadas obras que no tenían cabida en un gran teatro. 

 Trabajando como actriz, se traslada a la capital con su madre a principios del siglo XX,  y es precisamente el ambiente que vive en Madrid lo que impregna a Isabel de una nueva inquietud. Su casa se había convertido en sede de tertulias a las que asistían importantes personajes del mundo de la poesía, la cultura, el arte y la intelectualidad, un mundo que hace que se desarrolle en ella unos intereses intelectuales que va enfocar hacia el periodismo. 
Es así como edita y funda La Dama, revista dirigida a las mujeres que según Eiroa, “resultó ser una forma decisiva y consciente de expresión escrita de su pensamiento y ambiciones”.

Sin duda el conocimiento del idioma materno fue la puerta que le abrió el mundo del periodismo fuera de nuestras fronteras, así pasa a formar parte del mundo laboral de la agencia de noticias inglesa Laffan News Bureau, que la nombra corresponsal en Madrid del The Standard. Otras colaboraciones las realiza para la cabecera también inglesa Illustrated London News, o para las españolas Blanco y NegroEl HeraldoNuevo Mundo y La Esfera.

Bien escribiendo para estas publicaciones o siendo noticia en ellas, Isabel Oyarzabal, con el seudonimo  (Beatriz Galindo) está presente en la prensa de los primeros cuarenta años del siglo XX. 

Su matrimonio en 1909 con el abogado, pintor y diplomático Ceferino Palencia, la sigue acercando al mundo intelectual. Tras el estallido de la I Guerra Mundial  comienza una etapa de su vida especialmente activa en torno al feminismo y a las organizaciones de mujeres que pedían la paz.


A finales de octubre 1923 junto a una comisión integrada por Julia Peguero y Benita Asas Manterola, miembros destacados también de la ANME, se reúne con Primo de Rivera para entregarle un mensaje de la Asociación Internacional para el Sufragio de la Mujer, en el que se solicitaba el derecho al voto femenino. Primo de Rivera en esa misma reunión contestó que la mujer tendría derecho al voto y ante la pregunta de si este sería universal, contestó que el voto femenino llegaría a España pero restringido.

Participó como delegada en el VII Congreso de la Alianza Internacional para el Sufragio de la Mujer celebrado en Ginebra y presidió la Liga Femenina Española por la Paz y la Libertad en la sección de la mujer y el niño. En esta etapa adquiere una toma de conciencia político-social diferente hacia los desfavorecidos, al pensar que la solución a los problemas no está en la caridad, sino en la resolución de la injusticia laboral y social existente en nuestro país, donde abundaba el bajo salario para los obreros y campesinos, el hambre, la pobreza, la falta de asistencia social y cómo no, las desigualdades existentes entre el hombre y la mujer.

 En 1930 fue la única mujer reunida en la Comisión Permanente de la Esclavitud en las Naciones Unidas, allí puso su voz a favor de una igualdad jurídica entre el hombre y la mujer.

Se afilió a la UGT y al PSOE en 1931. Durante la República accede a numerosos cargos públicos y es miembro de varios patronatos. Vocal del Consejo de Patronato del Instituto de Reeducación Profesional; vocal del Patronato del Museo del Traje Regional e Histórico. Vocal del Patronato Central para la Protección de Animales y Plantas. Formó parte de asociaciones y de instituciones relevantes de la época como el Lyceum Club,  del que llegó a ser vicepresidenta. También de la Agrupación de Mujeres Antifascistas Españolas junto a su presidenta Dolores Ibarruri y otras políticas destacadas como Victoria Kent, Margarita Nelken o la mujer que llegaría a encargarse durante la guerra de las relaciones con la prensa: Constancia de la Mora. El activismo por la paz y contra el fascismo se desarrolló en estas mujeres ya antes de la sublevación militar que dio comienzo a la Guerra Civil en España.

En el exilio mexicano del que nunca regresaría escribió la novela “En mi hambre mando yo” , en la que cuenta sucesos de la trágica contienda. El título de la obra se inspira en un hecho real que Fernando de los Ríos le cuenta a su hija Laura y aunque el hecho se produce en Las Alpujarras, Isabel lo traslada a un pueblo malagueño. Se trata de la contestación que da un campesino al cacique del pueblo ante la coacción de este para que votase.

Conferenciante de éxito y gran activista femenina, se dedica a trasladar al público y dar a conocer la obra de numerosas mujeres, esto le lleva a trabar amistad con Miguel de Unamuno.

 Durante la Guerra Civil colaboró con el gobierno de la República en el terreno del auxilio a la infancia y a la mujer y también fue nombrada ministra plenipotenciaria en la legación de Estocolmo, convirtiéndose en la primera española en ocupar el cargo de embajadora de la República. Un terreno este, el de la Diplomacia, en el que las mujeres no habían entrado hasta ahora y en el que tuvieron que afrontar grandes retos por los prejuicios existentes.


Isabel partiría el 1 de abril de 1939 con su marido y sus hijos hacia un exilio del que nunca más regresaría, pues moriría en Mexico el 28 de Mayo del 1974.


 

domingo, 14 de junio de 2020

El Traje Nuevo Del Emperador


Hace muchos años había un Emperador tan aficionado a los trajes nuevos, que gastaba todas sus rentas en vestir con la máxima elegancia.
No se interesaba por sus soldados ni por el teatro, ni le gustaba salir de paseo por el campo, a menos que fuera para lucir sus trajes nuevos. Tenía un vestido distinto para cada hora del día, y de la misma manera que se dice de un rey: “Está en el Consejo”, de nuestro hombre se decía: “El Emperador está en el vestuario”.
La ciudad en que vivía el Emperador era muy alegre y bulliciosa. Todos los días llegaban a ella muchísimos extranjeros, y una vez se presentaron dos truhanes que se hacían pasar por tejedores, asegurando que sabían tejer las más maravillosas telas. No solamente los colores y los dibujos eran hermosísimos, sino que las prendas con ellas confeccionadas poseían la milagrosa virtud de ser invisibles a toda persona que no fuera apta para su cargo o que fuera irremediablemente estúpida.
-¡Deben ser vestidos magníficos! -pensó el Emperador-. Si los tuviese, podría averiguar qué funcionarios del reino son ineptos para el cargo que ocupan. Podría distinguir entre los inteligentes y los tontos. Nada, que se pongan enseguida a tejer la tela-. Y mandó abonar a los dos pícaros un buen adelanto en metálico, para que pusieran manos a la obra cuanto antes.
Ellos montaron un telar y simularon que trabajaban; pero no tenían nada en la máquina. A pesar de ello, se hicieron suministrar las sedas más finas y el oro de mejor calidad, que se embolsaron bonitamente, mientras seguían haciendo como que trabajaban en los telares vacíos hasta muy entrada la noche.
«Me gustaría saber si avanzan con la tela»-, pensó el Emperador. Pero había una cuestión que lo tenía un tanto cohibido, a saber, que un hombre que fuera estúpido o inepto para su cargo no podría ver lo que estaban tejiendo. No es que temiera por sí mismo; sobre este punto estaba tranquilo; pero, por si acaso, prefería enviar primero a otro, para cerciorarse de cómo andaban las cosas. Todos los habitantes de la ciudad estaban informados de la particular virtud de aquella tela, y todos estaban impacientes por ver hasta qué punto su vecino era estúpido o incapaz.
«Enviaré a mi viejo ministro a que visite a los tejedores -pensó el Emperador-. Es un hombre honrado y el más indicado para juzgar de las cualidades de la tela, pues tiene talento, y no hay quien desempeñe el cargo como él».
El viejo y digno ministro se presentó, pues, en la sala ocupada por los dos embaucadores, los cuales seguían trabajando en los telares vacíos. «¡Dios nos ampare! -pensó el ministro para sus adentros, abriendo unos ojos como naranjas-. ¡Pero si no veo nada!». Sin embargo, no soltó palabra.
Los dos fulleros le rogaron que se acercase y le preguntaron si no encontraba magníficos el color y el dibujo. Le señalaban el telar vacío, y el pobre hombre seguía con los ojos desencajados, pero sin ver nada, puesto que nada había. «¡Dios santo! -pensó-. ¿Seré tonto acaso? Jamás lo hubiera creído, y nadie tiene que saberlo. ¿Es posible que sea inútil para el cargo? No, desde luego no puedo decir que no he visto la tela».
-¿Qué? ¿No dice Vuecencia nada del tejido? -preguntó uno de los tejedores.
-¡Oh, precioso, maravilloso! -respondió el viejo ministro mirando a través de los lentes-. ¡Qué dibujo y qué colores! Desde luego, diré al Emperador que me ha gustado extraordinariamente.
-Nos da una buena alegría -respondieron los dos tejedores, dándole los nombres de los colores y describiéndole el raro dibujo. El viejo tuvo buen cuidado de quedarse las explicaciones en la memoria para poder repetirlas al Emperador; y así lo hizo.
Los estafadores pidieron entonces más dinero, seda y oro, ya que lo necesitaban para seguir tejiendo. Todo fue a parar a sus bolsillos, pues ni una hebra se empleó en el telar, y ellos continuaron, como antes, trabajando en las máquinas vacías.
Poco después el Emperador envió a otro funcionario de su confianza a inspeccionar el estado de la tela e informarse de si quedaría pronto lista. Al segundo le ocurrió lo que al primero; miró y miró, pero como en el telar no había nada, nada pudo ver.
-¿Verdad que es una tela bonita? -preguntaron los dos tramposos, señalando y explicando el precioso dibujo que no existía.
«Yo no soy tonto -pensó el hombre-, y el empleo que tengo no lo suelto. Sería muy fastidioso. Es preciso que nadie se dé cuenta». Y se deshizo en alabanzas de la tela que no veía, y ponderó su entusiasmo por aquellos hermosos colores y aquel soberbio dibujo.
-¡Es digno de admiración! -dijo al Emperador.
Todos los moradores de la capital hablaban de la magnífica tela, tanto, que el Emperador quiso verla con sus propios ojos antes de que la sacasen del telar. Seguido de una multitud de personajes escogidos, entre los cuales figuraban los dos probos funcionarios de marras, se encaminó a la casa donde paraban los pícaros, los cuales continuaban tejiendo con todas sus fuerzas, aunque sin hebras ni hilados.
-¿Verdad que es admirable? -preguntaron los dos honrados dignatarios-. Fíjese Vuestra Majestad en estos colores y estos dibujos -y señalaban el telar vacío, creyendo que los demás veían la tela.
«¡Cómo! -pensó el Emperador-. ¡Yo no veo nada! ¡Esto es terrible! ¿Seré tan tonto? ¿Acaso no sirvo para emperador? Sería espantoso».
-¡Oh, sí, es muy bonita! -dijo-. Me gusta, la apruebo-. Y con un gesto de agrado miraba el telar vacío; no quería confesar que no veía nada.
Todos los componentes de su séquito miraban y remiraban, pero ninguno sacaba nada en limpio; no obstante, todo era exclamar, como el Emperador: -¡oh, qué bonito!-, y le aconsejaron que estrenase los vestidos confeccionados con aquella tela en la procesión que debía celebrarse próximamente. -¡Es preciosa, elegantísima, estupenda!- corría de boca en boca, y todo el mundo parecía extasiado con ella.
El Emperador concedió una condecoración a cada uno de los dos bribones para que se las prendieran en el ojal, y los nombró tejedores imperiales.
Durante toda la noche que precedió al día de la fiesta, los dos embaucadores estuvieron levantados, con dieciséis lámparas encendidas, para que la gente viese que trabajaban activamente en la confección de los nuevos vestidos del Soberano. Simularon quitar la tela del telar, cortarla con grandes tijeras y coserla con agujas sin hebra; finalmente, dijeron: -¡Por fin, el vestido está listo!
Llegó el Emperador en compañía de sus caballeros principales, y los dos truhanes, levantando los brazos como si sostuviesen algo, dijeron:
-Esto son los pantalones. Ahí está la casaca. -Aquí tienen el manto… Las prendas son ligeras como si fuesen de telaraña; uno creería no llevar nada sobre el cuerpo, mas precisamente esto es lo bueno de la tela.
-¡Sí! -asintieron todos los cortesanos, a pesar de que no veían nada, pues nada había.
-¿Quiere dignarse Vuestra Majestad quitarse el traje que lleva -dijeron los dos bribones- para que podamos vestirle el nuevo delante del espejo?
Quitose el Emperador sus prendas, y los dos simularon ponerle las diversas piezas del vestido nuevo, que pretendían haber terminado poco antes. Y cogiendo al Emperador por la cintura, hicieron como si le atasen algo, la cola seguramente; y el Monarca todo era dar vueltas ante el espejo.
-¡Dios, y qué bien le sienta, le va estupendamente! -exclamaban todos-. ¡Vaya dibujo y vaya colores! ¡Es un traje precioso!
-El palio bajo el cual irá Vuestra Majestad durante la procesión, aguarda ya en la calle – anunció el maestro de Ceremonias.
-Muy bien, estoy a punto -dijo el Emperador-. ¿Verdad que me sienta bien? – y volviose una vez más de cara al espejo, para que todos creyeran que veía el vestido.
Los ayudas de cámara encargados de sostener la cola bajaron las manos al suelo como para levantarla, y avanzaron con ademán de sostener algo en el aire; por nada del mundo hubieran confesado que no veían nada. Y de este modo echó a andar el Emperador bajo el magnífico palio, mientras el gentío, desde la calle y las ventanas, decía:
-¡Qué preciosos son los vestidos nuevos del Emperador! ¡Qué magnífica cola! ¡Qué hermoso es todo!
Nadie permitía que los demás se diesen cuenta de que nada veía, para no ser tenido por incapaz en su cargo o por estúpido. Ningún traje del Monarca había tenido tanto éxito como aquél.
-¡Pero si no lleva nada! -exclamó de pronto un niño.
-¡Dios bendito, escuchen la voz de la inocencia! -dijo su padre; y todo el mundo se fue repitiendo al oído lo que acababa de decir el pequeño.
-¡No lleva nada; es un chiquillo el que dice que no lleva nada!
-¡Pero si no lleva nada! -gritó, al fin, el pueblo entero.
Aquello inquietó al Emperador, pues barruntaba que el pueblo tenía razón; mas pensó: «Hay que aguantar hasta el fin». Y siguió más altivo que antes; y los ayudas de cámara continuaron sosteniendo la inexistente cola.
De este cuento podemos deducir varias moralejas: una de ellas la inocencia de los niños que como se suele decir siempre dicen la verdad, y de otra que no por el hecho de que una mentira sea aceptada por muchos; tenga que ser cierta. 
FIN

Hans Christian Andersen


jueves, 12 de diciembre de 2019

Relatos de la Málaga de Arturo Reyes II Parte


Málaga en el último tercio del Siglo XIX:

Es apropiado que, para situarnos en el contexto de la historia que estamos contando, que entendamos cómo discurría la vida en Málaga a finales del siglo XIXEran los comienzos del siglo XIX, y hasta mediados de los años 1850 son años para la expansión de la industria, y el comercio en Málaga, se crean siderurgias, manufacturas y textiles que hacen que sea entre todas las ciudades españolas sin temor a equivocarnos, una de las que más había progresado a nivel industrial, hasta el punto de situarla como primera ciudad industrial de España.
Hasta esas fechas, se establecen en Málaga, empresas y familias que la proveen de un empaque y prestigio, que la hacen de hecho situarse entre las más industrializadas de España. Su excelente ubicación, su puerto marítimo, su extraordinario clima, y sus muchas virtudes habían logrado en aquellas fechas que multitud de personajes importantes alabaran y hablaran de ella como una de las más extraordinarias ciudades del país.
Está Málaga llena de edificios, calles y paseos, que le dan un empaque que hace que la sociedad elegante de aquellos años, (segunda mitad del XIX) se sienta, muy orgullosa de ella.

Multitud de familias de alta alcurnia tanto inglesas como españolas ya se han establecidos en la ciudad y casan a sus hijos e hijas con lo más granado de las familias de la alta sociedad malagueña.
La familia Heredia, los Loring, los Larios, el marqués de Salamanca, los Scholtz, los Krauel, la familia Souvirón, etc.
Esta prosperidad emergente se reflejaba en resto de la población, los habitantes de los barrios malagueños especialmente los que vivían en los percheles y la trinidad podían acceder con facilidad a los innumerables puestos de trabajo que se habían creado desde principio de siglo.
Llega a las familias malagueñas, los periódicos, la prensa, una actividad empresarial en emergencia, esto hacía que aquellos de la población que sabían leer y escribir, (la verdad que no eran demasiados), estuvieran al tanto de los acontecimientos que ocurrían, no solo en Málaga sino en toda España.

La Bandera Liberal, El Avisador Malagueño, El Monstruo, Punto y Coma, la Etcétera, La Gaceta Popular, el rotativo La Luz,  la Unión Mercantil, El noticiero Malagueño, El Correo de Andalucía, son algunos de los diarios semanarios y revistas que circulaban por la ciudad en aquellos años, dando a conocer los acontecimientos que se están desarrollando en el país.
Entre estos encontramos en aquellos días del 1879, el enlace Real de su Majestad el Rey Alfonso XXII, con S.A.R. la Archiduquesa María Cristina de Austria, este regio acontecimiento propició, el indulto para miles de presos a lo largo y ancho del país, así como, la concesión de numerosos premios literarios y académicos, que hicieron que muchos súbditos del reino de España se beneficiaran y nuestra querida Málaga no iba a ser menos.
Así que estas eran las circunstancia en medio de las cuales vivía nuestro protagonista, el genial pero indomable Arturo. 
Málaga Octubre del 1879

miércoles, 27 de noviembre de 2019

Relatos de La Málaga de Arturo Reyes

UN PASEO POR LA ALAMEDA


Todavía Málaga no dispone de una variedad de paseos que satisfaga las diferentes estaciones y la variedad de gustos de los malagueños, no obstante, ha finales del siglo XVIII las autoridades malagueñas deciden tirar las murallas y diseñar un paseo en el espacio que se había formado delante de ellas muy amplio de arena acumulada delante de estas murallas. Conciben transformar aquel espacio en un gran paseo público inspirado en las mejoras urbanas que trajeron consigo el periodo conocido como de “la ilustración”.
Se le conoció en un principio como Salón de Bilbao, y allí se ubicó lo más granao de la sociedad burguesa malagueña.  Allí se mudaron a vivir, los: los Loring, los Oruetas, https://www.diariosur.es/culturas/ricardo-orueta-benefactor-20181027001622-nt.html,los Oryazábal, los Rein, etc…, y observamos cómo se había convertido en el espacio de paseo de los malagueños de todas las capas sociales.
La Alameda fue, además, el punto de referencia de los viajeros extranjeros, estos durante el siglo XIX recalaron en la ciudad y debido al atractivo del paseo arbolado y de la presencia en sus márgenes de los principales hoteles malagueños. 
Como dijo un experto de la época “este paseo es, el protagonista urbanao del nacimiento de la moderna hostelería malagueña, ya que a principios del siglo XIX la gran novedad en el sector del alojamiento fueron las fondas, establecimientos de origen francés que, en aquellos momentos, representaban la modernidad y el confort. De hecho, varios hoteles se instalaron en antiguas casonas que habían pertenecido a familias principales. 
Era al caer la tarde  de un día oscuro y tormentoso el 27 de Octubre, el año: 1879, bajando para la Alameda desde el puente de Tetuán , encontramos a  Arturo, iba serio y preocupado pues había salido de casa hacia diez minutos después de haberle dado una mala contestación a su tía, “Mari la de la Conchita”,  era la hermana menor de su madre Josefa, vivía con ella desde que murió su padre, pues su madre los había abandonado cuando el tenía solo un año y se había marchado de Málaga, se había encargado de su educación su padre, un hombre muy preocupado por que fueran instruidos tanto el cómo sus hermanos. 
Que buenos y excelentes recuerdos tenia de su padre, el primero se remontaba a la tarde del 25 de marzo del 1868 tenía Arturo solo cuatro años, pero se acordaba, como disfruto aquella tarde con su padre en la inauguración del asilo de las hermanitas de los pobres, que se había efectuado en la explaná de la estación de los andaluces.
 Pero al morir, su padre, ahora hacia un año justo, parece que el dinero que había dejado para la educación se había esfumado, menos mal que su tía “la Mari”, se hizo cargo de él y de sus cuatro hermanos, esto lo obligo a trabajar en aquello que le salía, estuvo una temporá de recadero en el muelle, después se dedicó a buscar trozos de material y con su amigo el Pati, el hijo de la goletera, que vivía en calle Peregrinos,  se lo vendían a los zapateros que tenían sus talleres en los portales del barrio y también se aventuraban a veces y se lo llevaban a los de la trinidad.
Su tía Mari era toda una institución en su calle, la calle más bulliciosa del barrio más castizo de Málaga-EL PERCHEL
No nació el Perchel como otros barrios de Málaga en los alrededores de una Iglesia o un convento, así que no tomo el nombre prestado de ellos, cosa que, si hicieron, La Trinidad, Capuchinos, o Victoria. El nombre le vino espontaneo, más bien popular, porque fue la industria del secado del pescado que desde muy antiguo hizo famosa la zona, ya que se utilizaban palos y perchas para poner a secar el pescado el nombre le vino solo, el barrio de los Percheles. 
A veces estaban abiertas las tiendas hasta las tantas de la noche, y en las calles aledañas los vecinos sacaban las sillas a la puerta para tomar el fresco en verano; esto era como un pueblo, todos se conocían, y aunque era un barrio principalmente de pescadores, era uno de los más bonitos de Málaga, y su calle la más famosa y elegante del barrio, la calle “Ancha del Carmen”; como se lo pasaba en las velaillas del Carmen,
Su calle se llenaba de puestos y vendedores ambulantes, esos días disfrutaba como un enano, junto a su pandilla, persiguiendo a la niñas, por calle Peregrinos, por la plaza Ortigosa, por San Jacinto y Santa Rosa, y en ocasiones llegaban hasta la escalera del puente, de pequeño  nunca se habían aventurado a ir más allá, bebían agua en la fuente la Olla, que estaba tan fresquita y se volvían de nuevo a su calle, tenía Arturo ya 15 años y trabajaba, o podríamos decir que  más bien se buscaba las habichuelas como a él le gustaba decir, desde los 12 años que fue el tiempo el que cual su padre había muerto aprendió Arturo a leer y escribir a muy temprana edad ocho años, su padre y sus tía la Mari, junto con su abuelo Miguel, se habían preocupado desde siempre a que aprendiera a leer y a escribir le habían dicho lo importante que era para poder labrase un futuro estable , y con este fin le habían puesto en el colegio de San Gabriel y había estudiado hasta idiomas y contabilidad, esto no era normal entre los chicos del barrio, pero estas circunstancias de su educación no le habían cambiado, él estaba tan orgulloso de su barrio desde el día que su abuelo le leyó del Quijote un libro muy gordo que tenía en casa que había escrito Cervantes, que hablaba del Perchel su barrio, (en el Capítulo Tercero:  titulado La Vela de las Armas), y de cómo era la gente allí, eso le hizo querer más a su barrio y a sus gentes.


Había  algunos personajes en el barrio a los cuales el les tenía una profunda admiración, en este grupo se encontraba,  Juanele el guapo, su tía la Mari, le había dicho cuando lo veía a su alrededor que como lo viera en otra ocasión se lo diría a su padre el Anastasio , que andar con esa gentuza no le traería nada bueno, que siempre andaba en peleas, cuando él le contestaba, que trabajaba en el mar en una jabega, ella siempre le decía que eran jabegotes del ocio, y de verdad que tenía razón, pues en cuantas ocasiones  cruzaba calle salitre y cuarteles sin que lo supiera nadie ya se guardaba el bien de que nadie se enterara y se iba al bulto a la playa, y allí estaba el Juanele a la sombra de una jabega varada jugándose el dinero que le había sacao a un gachó en la calle Larios, o  de alguna marrullería que había hecho en otro lugar.
Pero bueno…, como lo querían las faeneras de las pasas cuando, pasaban con sus portillos para ir a trabajar y el las piropeaba, con esa gracia sandunguera que tenía.
Que orgulloso estaba Arturo de su barrio, si señó el Perchel no era un barrio cualquiera, era el barrio más importante de Málaga para él. 
Málaga a 27 Octubre 1879